Primitivo, Atávico y Auténtico

Tomahawk, un apero de labranza convertido en hacha.

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Una idea larvada durante algún tiempo.

Llevaba bastante tiempo queriendo hacer un Tomahawk, porque siempre me parecieron de lo más útiles en el campo. Una herramienta provista de hacha por delante y un martillo por detrás resultan imprescindibles para muchos trabajos. Y te sacan de  apuro en más de una ocasión, especialmente en el montaje de mi puesto o el parapeto especular de mi equipo de rastrojo.

Hasta que cayó en mis manos un antiguo apero de labranza olvidado en un rincón. Ofrecía el perfil perfecto para ser el embrión de un tomahawk. Pesado y con la geometría adecuada para adaptarlo a mis necesidades a la hora construirloTomahawk/Madera y Metal/Cazadorenlaoscuridad

Comenzado la transformación.

Lo primero fue cortarlo, la parte trasera para hacer el martillo y la delantera para soldar en la parte un trozo de acero inoxidable de un antigua cuchilla.Tomahawk/Madera y Metal/CazadorenlaoscuridadTomahawk/Madera y Metal/Cazadorenlaoscuridad
Un poco de lija lo dejaron perfecto para el siguiente paso, hacerle un buen mango.

Tomahawk/Madera y Metal/Cazadorenlaoscuridad

El proceso más laborioso.

Para el mango del Tomahawk elegí un buen pedazo de roble directamente cosechado del monte. Lo tenía reservado desde hacía meses hasta encontrar el metal para hacer el hacha. La carcoma que lucía no me desagradó lo más mínimo, al contrario siendo superficial me ayudaría a conseguir un toque más añejo.

Tomahawk/Madera y Metal/CazadorenlaoscuridadTomahawk/Madera y Metal/CazadorenlaoscuridadUtilizando varias herramientas para desbastar y ajustar el grosor de la madera, un trabajo duro y costoso que termine con la ayuda de mi bastrén.Tomahawk/Madera y Metal/CazadorenlaoscuridadUna cuña de madera de haya para reforzar el anclaje y añadir un poco más de presión a la madera que ha de resistir miles de golpes.

Tomahawk/Madera y Metal/Cazadorenlaoscuridad

No quedó mal del todo.

No buscaba una estética puramente indígena y estilizada para adornar mi pared. Mas bien una herramienta pesada y contundente para cortar a golpes y clavar clavos y estacas. El toque arcaico lo aportan el labrado de un mango sin lijar y un hierro con defectos y mal pulido.

Una vez montado y empuñado el Tomahawk me dejó más que satisfecho.

Tomahawk/Madera y Metal/CazadorenlaoscuridadTodavía le añadí algún trozo de piel de gamo y un par de plumas de pato además de hacerle una funda para transportar el tomahawk sin peligro. Un toque de pavón frio en el hierro le da cierto resalte al acero inoxidable del filo.Tomahawk/Madera y Metal/Cazadorenlaoscuridad

El vídeo del Tomahawk.

En el vídeo se puede ver el tallado del mango y el resultado final del artefacto. Hasta hoy solo lo he utilizado para picar finos los condimentos del pollo enflechado pero próximamente lo someteré a todo tipo de tareas.

 

2 Comments

  1. Ni mesa de trabajo, ni nada para sujetar ni nada de nada, a la antigua usanza, un tronco de árbol y la pierna.

    1. No lo necesito, ese tronco es mi banco, nada como el campo para trabajar la madera.

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