Primitivo, Atávico y Auténtico

Pollo enflechado la receta favorita del arquero.

2 98

Pollo sentado, la receta Mexicana.

En mi constante merodeo por el ciberespacio buscando recetas para implementar en mi mesa encontré esta maravilla que no tardé en reproducir. Pollo sentado, una receta muy ingeniosa que pronto adapté a la chimenea con la variante del Pollo enflechado.

Pollo enflechado/Cocina Rústica/Cazadorenlaoscuridad

Tan laboriosa como original en su preparación, una forma de provocar el “efecto horno” en pleno campo improvisando con los utensilios disponibles.

 

Del pollo sentado al pollo enflechado.

El Mexicano estaba delicioso, aún así le añadí un par de detalles y mejoras para adaptarlo a la perfección a nuestro mediterráneo gusto.

Para hacerlo completamente mío sin desvirtuar ni desdeñar el original que como precursor de la idea merece el mayor de los respetos.

Lo primero fueron las especias, tras una dura selección añadí mis preferidas, las que mejor “le caen” al pollo. También preparé un aliño que no venía en la receta original con vino para humectarlo y añadirle más sabor.

Pollo enflechado/Cocina Rústica/CazadorenlaoscuridadEl toque Ibérico viene dado por el aporte de porcino a mi entender indispensable, en forma de brocheta que le da nombre a esta variante del pollo sentado.

Al clavarse profundamente en la carne de muslos y pechugas se impregnan del aceite del tocino que gotea por la varilla con ayuda del fuego lento.

Pollo enflechado/Cocina Rústica/Cazadorenlaoscuridad

 

La preparación del pollo enflechado.

Es algo laboriosa pero el resultado merece la pena.  Lo primero es elegir un buen ejemplar de buen tamaño y con un poco de grasa para que aguante bien las brasas.

Acto seguido elaboramos una mezcla con aceite de oliva, tres ajos picados, sal, pimentón, dos guindillas picadas, romero, tomillo y cúrcuma. Al gusto, con las especias cada “Cocinillas” puede y debe utilizar sus propios criterios. Con esta mezcla embadurnamos la piel del pollo repartiéndola bien por todos sus pliegues y recovecos.

Lo segundo es vaciar media lata de cerveza y echarle dos cucharadas de sal poco a poco para que no se salga por la reacción. Una vez esté quieta la espuma añadiremos tres dientes de ajo enteros con un corte en el medio, romero, ajedrea, un par de guindillas y pimienta en grano.

El toque mágico para que el pollo no se caiga será meterle la lata por debajo, a contrapelo. Servirá como un tercer y sólido punto de apoyo que dará mucha estabilidad con el apoyo de las dos patas bien abiertas.

Un truco un tanto chusco para hacerlo con gusto es bautizar previamente al pollo con el nombre de nuestro peor enemig@.

Lo último será clavarle las flechas con el tocino procurando dejar tres centímetros de más por encima de los hombros para apoyar la olla en ellas.

La olla la colocaremos encima y la apoyaremos sobre un par de piedras naturales para que se aguante mejor. La mía es de porcelana pero las mejores son las de hierro colado o acero inox.

Pollo enflechado/Cocina Rústica/CazadorenlaoscuridadEn esta ocasión también guisé un pollo abierto a la plancha.

 

El secreto está en las ascuas.

O brasas según se diga en el pueblo de cada cuál. Deben colocarse debajo de la parrilla y hacer un vaciado en el centro para cocinar nuestro pollo enflechado con fuego indirecto. Sobre la olla echaremos una buena cantidad de ascuas para cocinarlo también por arriba.

Solo queda ir renovando las brasas, a medida que pierdan fuerza sin dejar que se enfríen demasiado. Sobre tres horas después destaparemos para humectarlo con un poco de vino, romero y tomillo. Puede parecer redundante añadir tantas hierbas aromáticas pero hay que tener en cuenta que de ellas solo se adhieren los efluvios y la mayoría se pierden.

Llegó el momento de rustrir la piel del pollo enflechado colocando ascuas “a saco” debajo de la parrilla, sin miedo. Para tostar las grasas que puedan quedar resbalando por la piel, suelen ser pocas a estas alturas pero pueden quedar algunas.

Pollo enflechado/Cocina Rústica/Cazadorenlaoscuridad

El pollo enflechado llega a la mesa.

Mejor que una foto un vídeo ilustrativo para ilustrar el momento de sacar “la criatura” del férreo casco donde ha pasado las tres o cuatro últimas horas.

No se apreciará el olor, tampoco la textura pero se puede estimar el espectáculo que supone partirlo y aderezarlo con sus jugos reducidos en cerveza. Seguiremos asando pollos.

Buen provecho.

Ingredientes.

Un pollo bien hermoso y una penca de tocino ibérico fresco. Las hierbas aromáticas convine que sean recién cogidas.

Para el majado:
  • Aceite de Oliva.
  • Ajos.
  • Guindillas.
  • Pimentón.
  • Romero.
  • Tomillo.
  • Cúrcuma.
  • Sal.
Para la cerveza saborizada:
  • Media lata de cerveza.
  • Romero.
  • Pimienta.
  • Guindilla.
  • Ajedrea.
Para el aliño:
  • Vino tinto.
  • Romero.
  • Tomillo.

2 Comments

  1. Que artista y que pinta tenía el pollo, eso sí que tubo que ser una delicatessen.

    1. Una delicia, solo le faltó ser casero.
      Al tiempo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *